El turismo se enfrenta a un dilema de sostenibilidad en un mundo marcado por la crisis ambiental y el cambio climático. A través de prácticas como el 'greenwashing', la industria intenta presentar una imagen responsable, mientras que el turismo mundial genera aproximadamente el 8,8 % de las emisiones de gases de efecto invernadero. Destinos como Barcelona y Canarias sufren de la masificación turística, señalados como lugares a evitar debido a las presiones que enfrenta su ecosistema y comunidades locales. La Organización Mundial del Turismo promueve el concepto de turismo sostenible, que debe equilibrar las necesidades de la industria y el entorno.

Investigaciones recientes indican que el transporte, en particular la aviación, contribuye significativamente a la huella de carbono del turismo, lo que pone de manifiesto la necesidad de alternativas más sostenibles como el transporte ferroviario. Sin embargo, el crecimiento de la demanda turística sigue superando las mejoras en eficiencia, resultando en un aumento despreocupado en las emisiones. En España, aunque el país lidera en sostenibilidad turística dentro de la UE, el impacto de las actividades turísticas aún es considerable. Fomentar el ecoturismo y tomar decisiones más responsables en nuestro consumo y desplazamientos son pasos cruciales hacia un futuro más sostenible en el sector turístico.