La llegada del chacal dorado a España se perfila como una realidad a medida que se reduce la población de lobos en el continente europeo. Este cánido ha sido avistado en dos ocasiones en la Península, lo que coincide con un estudio publicado en Nature Ecology & Evolution, que sugiere que el chacal podría expandir su área de distribución hasta ocupar el 75% del continente europeo, beneficiándose del declive del lobo.
El estudio resalta que el lobo actúa como un freno natural para el chacal. En regiones donde el lobo está presente, el chacal tiene dificultades para establecerse. Sin embargo, en lugares donde la población de lobos disminuye, el chacal encuentra más oportunidades. Además, el investigado Nathan Ranc explica que, paradójicamente, los chacales tienden a acercarse a áreas humanizadas en presencia de lobos, utilizando estas zonas como refugio.
Por el momento, no existen poblaciones estables de chacal dorado en España, pero la Península se considera un destino potencial debido a sus condiciones favorables. La llegada de esta especie podría traer tanto beneficios, al ayudar a controlar algunas poblaciones de roedores, como riesgos, ya que podría depredar sobre aves y pequeños mamíferos. Para una gestión adecuada, es esencial un seguimiento riguroso y una buena coordinación entre los responsables de la conservación y la agricultura.