La situación hídrica en Canarias es alarmante, según un estudio de la Universidad de La Laguna (ULL) que advierte que el cambio climático conducirá a una drástica disminución de las reservas de agua en el archipiélago. Las proyecciones indican que, especialmente en la segunda mitad del siglo, las islas enfrentan una presión creciente sobre sus recursos hídricos, con pérdidas de hasta un 70% del agua disponible, particularmente en El Hierro. Igualmente, Gran Canaria corre el riesgo de un agotamiento casi total de sus reservas hídricas actuales en áreas montañosas.
Este deterioro hídrico no solo generará problemas de abastecimiento, sino que también impactará en el crecimiento poblacional y en la demanda de sectores estratégicos como el turismo y la agricultura. Se manifiesta la necesidad de adoptar estrategias que incluyan la utilización de energías renovables, la implementación de sistemas de riego más eficientes y una planificación hidrológica que sea resiliente ante los impactos del cambio climático. La investigación recalca la urgencia de actuar con rapidez para mitigar estos efectos y asegurar el futuro hídrico de Canarias. Este contexto se agrava en España, donde se han registrado más incendios forestales y un aumento significativo de la superficie quemada, lo que también interfiere en la gestión de recursos hídricos en el país.