Los veranos más cálidos y las noches tropicales han incrementado la necesidad de aire acondicionado en los hogares españoles, llevando a un aumento notable en el consumo eléctrico. Este fenómeno derivado del cambio climático repercute directamente en la economía de las familias, ocasionando un gasto adicional que supera los 2.300 millones de euros cada año. La situación resalta la interconexión entre el clima y los costos vitales diarios, poniendo de relieve cómo el cambio climático no solo afecta el medio ambiente, sino también los bolsillos de los consumidores.