La central nuclear de Vandellós I, situada en Tarragona, ha obtenido la aprobación para establecer un almacén temporal destinado a residuos radiactivos, que albergará materiales procedentes del tratamiento del combustible gastado en Francia. Esta instalación es parte de una estrategia más amplia relacionada con la gestión de residuos nucleares en España y representa un paso importante en el proceso de desmantelamiento de la planta, cerrada desde 1995 tras un incendio en 1989.
Con la autorización del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), se prevé que los residuos sean almacenados de manera temporal hasta la apertura del futuro Almacén Geológico Profundo, que aún no tiene un emplazamiento confirmado y no estará operativo hasta aproximadamente 2073. El desarrollo de esta infraestructura permitirá a España afrontar un desafío crítico en la gestión de desechos nucleares, el cual exige altos estándares de seguridad y sostenibilidad.