CCOO ha lanzado una alerta sobre el peligro del gas radón en los centros de trabajo, demandando mediciones obligatorias para proteger la salud laboral. Este gas radiactivo, que se origina por la descomposición de uranio, es la segunda causa de cáncer de pulmón, especialmente preocupante en áreas geológicas como Gran Canaria y Tenerife, donde su acumulación es más frecuente.
La exposición al radón, que muchas veces es invisible y sin olores, presenta un riesgo significativo y puede ser letal a largo plazo, lo que refuerza la necesidad de implementar controles técnicos. Desde mayo de 2025, existe un marco normativo que obliga a las empresas a realizar estas mediciones, con el objetivo de garantizar la salud de los trabajadores. Asimismo, se deben aplicar medidas como mejorar la ventilación y sellar grietas para reducir la concentración del gas en interiores.
La demanda de CCOO subraya la importancia de la concienciación y la acción preventiva frente a este riesgo emergente en salud pública.