Finlandia ha alcanzado un significativo avance en la gestión de residuos nucleares con la inauguración de Onkalo, el primer almacén geológico profundo del mundo. Este complejo está diseñado para albergar combustible radiactivo gastado durante un periodo de 100.000 años, ofreciendo una solución definitiva y mucho más segura en comparación con los métodos de almacenamiento temporales que se utilizan actualmente. Construido a más de 400 metros bajo la central nuclear de Olkiluoto, el proyecto ha implicado una inversión superior a los 1.000 millones de euros y ha requerido más de 20 años de trabajo. Las operaciones están a punto de iniciar una vez se completen las pruebas técnicas.
Onkalo tiene capacidad para almacenar unas 6.500 toneladas de material radiactivo procedente de cinco reactores nucleares finlandeses. Esta instalación es un hito no solo por su diseño innovador, que incluye un sistema de almacenamiento automático y múltiples barreras como contenedores de hierro y cobre sellados con arcilla de bentonita, sino también por su potencial de servir como modelo para otros países que enfrentan el desafío de gestionar sus propios residuos nucleares. Además, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) en España ha aprobado la construcción de un almacén temporal de residuos radiactivos en la central de Vandellós I, lo que pone de relieve el interés global en soluciones de almacenamiento de residuos nucleares, aunque este sistema en España será solo temporal hasta que entre en funcionamiento un Almacén Geológico Profundo previsto para 2073.