En un esfuerzo por recuperar la salud de sus ecosistemas, Europa ha logrado retirar al menos 603 barreras fluviales en 2025, marcando un hito en la restauración de ríos que abarca 21 países y más de 3740 kilómetros de cauces. Estos obstáculos incluyen no solo grandes presas, sino también pequeñas estructuras como azudes y alcantarillas que obstaculizan el flujo natural de los ríos. Según un informe de Dam Removal Europe, el 78% de estas barreras tenían menos de dos metros de altura, lo que demuestra que las pequeñas obstrucciones también pueden tener un impacto significativo en la migración de especies y la salud ecológica de los ríos.
La importancia de esta iniciativa se subraya en el contexto de la Regulación de Restauración de la Naturaleza de la Unión Europea, que establece el objetivo de restaurar al menos 25,000 kilómetros de ríos para 2030. Suecia lideró este avance al eliminar 173 barreras, seguida por Finlandia y España. Sin embargo, a pesar del progreso, todavía queda un largo camino por recorrer, ya que se estima que existen alrededor de 1,2 millones de barreras fluviales en toda Europa, lo que genera la necesidad de una planificación cuidadosa y un seguimiento riguroso para maximizar la efectividad de las restauraciones.