La Comisión Europea ha autorizado una modificación en el régimen español de ayudas públicas dirigidas a empresas con un alto consumo de electricidad. Esta modificación permitirá una reducción en los costes asociados al Sistema Nacional de Obligaciones de Eficiencia Energética, aumentando el presupuesto total del programa en 50 millones de euros, hasta alcanzar los 446 millones de euros. La iniciativa busca evitar que las industrias electrointensivas trasladen su producción fuera de la Unión Europea a países con normas climáticas menos exigentes.
El Ejecutivo comunitario ha señalado que esta medida sigue cumpliendo con los requisitos establecidos para las ayudas de Estado y está alineada con los objetivos del Pacto por una Industria Limpia. La Comisión concluye que las ayudas son "necesarias, adecuadas y proporcionadas", y asegura que sus efectos beneficiosos superan cualquier impacto negativo sobre la competencia y el comercio en el mercado único.