Organizaciones ecologistas como Amigas de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace, WWF y SEO/BirdLife han manifestado su preocupación por el impacto que los intereses políticos tienen en la protección de especies amenazadas en España. Advierten que decisiones críticas se están tomando bajo criterios políticos o sectoriales, ignorando informes científicos sobre el deterioro de especies como el lobo ibérico, que se ha convertido en un símbolo de esta problemática. La reciente exclusión del lobo del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial se llevó a cabo mediante modificaciones legislativas que eludieron los procedimientos técnicos necesarios.

Asimismo, la situación de otras especies como la anguila europea y el salmón atlántico es alarmante. La anguila ha sido catalogada como una de las más amenazadas en Europa, y el salmón ha visto desplomarse su población en más de un 80% entre 2015 y 2024. Las organizaciones ecologistas subrayan que la tórtola europea y la codorniz también presentan datos preocupantes de declive, con reducciones poblacionales del 37% y 60.4% respectivamente. En este contexto, hacen un llamamiento a que las decisiones sobre la biodiversidad se fundamenten en evidencia científica y se realicen de manera transparente, para garantizar la sostenibilidad futura de las actividades económicas relacionadas con los recursos naturales.