En la Isla de Man, un marsupial australiano, el ualabí de cuello rojo, ha proliferado desde su escape de un zoológico en la década de 1960, generando un serio debate sobre su impacto ecológico. Un censo realizado por el Manx Wildlife Trust en 2023 reveló una población significativa de al menos 870 individuos, con proyecciones que estiman entre 1.000 y 1.300 ualabíes en la isla. Esto plantea preocupaciones sobre el daño potencial a campos de cultivo y hábitats críticos, especialmente en áreas como Ballaugh Curragh, un humedal protegido reconocido internacionalmente.

La situación se complica por la falta de una estrategia de gestión adecuada hasta el momento. El Manx Wildlife Trust sugiere tres posibles enfoques: erradicación, gestión sostenible o mantener el statu quo. Sin embargo, reconocen que es fundamental reunir más datos sobre la dieta y el comportamiento de estos marsupiales para evaluar su impacto real, así como los riesgos asociados con los encuentros en la carretera y la salud genética de la población. El aumento de temperaturas invernales y la globalización, que facilitan la introducción de especies no nativas, también subrayan la importancia de abordar adecuadamente estos problemas antes de que se conviertan en crisis mayores.