Las comunidades energéticas están en auge en España, representando un instrumento clave para democratizar la transición hacia un modelo energético más sostenible y participativo. Según el III Informe de Indicadores de Comunidades Energéticas, presentado en Madrid, se han identificado 837 iniciativas activas en 2025, lo que muestra un incremento de 182 respecto al año anterior.
El informe, elaborado por el Observatorio Energía Común, destaca que estas comunidades no solo fomentan el autoconsumo, sino que también fortalecen la cohesión social y combaten la pobreza energética. De hecho, más de la mitad de las iniciativas analizadas están implementando acciones contra esta problemática. Laura Quintana, de Redeia, subraya que las comunidades energéticas ofrecen una transformación positiva gracias a la participación ciudadana, lo que permite crear un modelo energético más inclusivo y resiliente.
Además, el estudio señala que uno de cada diez municipios españoles cuenta con una comunidad energética, siendo Cataluña y la Comunitat Valenciana las que lideran en iniciativas. Mientras que el autoconsumo es el ámbito principal de actuación, se observan avances en movilidad sostenible y rehabilitación de viviendas. La consolidación de estas comunidades es crucial para acelerar la transición energética, eliminando barreras administrativas y promoviendo la participación ciudadana en proyectos locales.