El parque eólico de Labraza se convierte en el primer proyecto eólico en Euskadi desde 2006, destacando por su innovador modelo de financiación ciudadana. Impulsado por Iberdrola y el Ente Vasco de la Energía (EVE), el proyecto permitirá a los vecinos y ciudadanos de Álava participar como copropietarios mediante aportaciones que van desde 1.000 hasta 100.000 euros. Se espera captar hasta 3 millones de euros y ofrecer una rentabilidad anual garantizada del 7 %.
Este esfuerzo busca incrementar la participación social en la transición energética, priorizando a los habitantes de las áreas circundantes. Sin embargo, el proyecto enfrenta críticas y oposiciones, reflejadas en protestas y recursos legales presentados por colectivos que aseguran que podría impactar negativamente en el paisaje y la biodiversidad local. A pesar de estas objeciones, la iniciativa simboliza un avance hacia un modelo más sostenible y participativo en la producción de energía en Euskadi, y podría servir de modelo para futuros proyectos en toda España.