Desde sus inicios a principios del siglo XXI, el sector de las energías renovables en España ha vivido momentos de intensa euforia y también de grandes obstáculos. A pesar de las adversidades, como el conocido 'impuesto al Sol' durante la administración de Rajoy, la evolución ha sido notable. En los últimos ocho años, se han instalado 70.000 megavatios de nueva potencia renovable, un incremento sin precedentes en tan corto periodo.

A lo largo de estos 25 años, se han registrado hitos importantes, como la ratificación del Protocolo de Kioto y la creación de la Agencia Internacional de Energías Renovables (Irena). También, España se ha consolidado como un líder mundial en tecnología eólica, y ha logrado cubrir más del 50% de su demanda eléctrica con energías limpias en distintas ocasiones.

No obstante, el sector enfrenta retos como la escasa demanda y la necesidad de innovación constante para mantener el impulso del autoconsumo y la integración de nuevas tecnologías. A pesar de estos desafíos, se vislumbra un futuro prometedor en la transición hacia un modelo energético más sostenible.