La expansión de flora exótica invasora se ha convertido en un reto significativo para la gestión forestal en Galicia. Especies como la acacia mimosa y el plumero de la Pampa, que proliferan tras los incendios, están amenazando la biodiversidad local al colonizar riberas y desplazar a la flora autóctona. Los ríos gallegos, como el Sil o el Tambre, actúan como vectores de dispersión, impulsando la propagación de estas especies invasoras en hábitats vulnerables.

El abandono agrícola y la falta de control en las infraestructuras, como las autopistas, facilitan aún más la expansión de estas plantas. El presidente de Galicia Ambiental, Benito García Carril, ha denunciado la irresponsabilidad de las gestoras de infraestructuras en el control de estas especies, lo que agrava la situación. Asimismo, la combinación de incendios y el crecimiento rápido de especies invasoras presentan un desafío sin precedentes para los ecosistemas locales y su gestión, reafirmando la urgente necesidad de adoptar enfoques integrales y sostenibles para abordar esta crisis.