Ante la llegada del calor, las serpientes vuelven a ser visibles en caminos, jardines y zonas rurales, lo que puede generar encuentros inesperados con humanos. Es importante recordar que no se debe acercar a estas criaturas para identificarlas, ya que la observación cercana puede ser peligrosa. La clave es mantener distancia y, si se sufre una mordedura, buscar atención médica inmediatamente.

Para reducir riesgos, es recomendable evitar sectores con hierba alta o acumulaciones de escombros, que pueden servir de refugio para serpientes. En España, se identifican cinco serpientes venenosas, de las cuales solo tres representan un verdadero peligro para los humanos. La Asociación Herpetológica Española resalta que, aunque estas especies venenosas pueden atacar, lo hacen solo si se sienten amenazadas.

Si se produce una mordedura, es esencial actuar con calma: se deben evitar acciones como cuturas o la automedicación. También es importante comprender que las serpientes, lejos de ser una amenaza, son parte del ecosistema y ayudan a controlar plagas. La educación y la precaución son las mejores herramientas para convivir con estas especies sin peligros.