La Dirección general de Calidad y Evaluación Ambiental ha declarado desfavorable el impacto ambiental del parque eólico Satrebares, ubicado en varios municipios de Galicia. Este proyecto alentó la idea de un auge en los grandes parques eólicos desde 2019, pero su rechazo se suma a otros 29 proyectos similares, todos ellos cancelados por su incompatibilidad con el entorno y la insuficiencia de medidas para mitigar daños, conforme a informes negativos sobre los efectos en la vegetación y la fauna. Estos rechazos afectan a una potencia conjunta de más de 2.400 MW.

El sector tiene en marcha cerca de un centenar de solicitudes que suman más de 7.000 MW, aunque solo 21 parques han recibido luz verde ambiental con un total de 1.750 MW. Sin embargo, la mayoría de estos proyectos están pasando por un escrutinio riguroso para asegurar que no comprometan la flora y fauna locales, lo que subraya la creciente tensión entre la expansión de la energía renovable y la protección del medio ambiente.