El profesor Rafael Gosálvez, director del grupo de investigación Geovol de la Universidad de Castilla-La Mancha, ha denunciado el impacto ambiental negativo de un vallado ganadero ubicado en la laguna de Cucharas, en Villamayor de Calatrava. Según se ha informado, al menos dos flamencos comunes han perdido la vida y un tercero ha quedado gravemente herido tras colisionar con este vallado, lo que ha encendido las alarmas ambientales sobre el peligro que representan estas infraestructuras para aves acuáticas protegidas.

El problema se agrava para especies que realizan vuelos rasantes al aterrizar o despegar, ya que la combinación de humedales abiertos y vallados mal señalizados incrementa el riesgo de accidentes mortales. Gosálvez hace un llamado a la Consejería de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha para llevar a cabo una evaluación de la situación y propone la eliminación o modificación de los vallados, así como la instalación de señalización visible que minimice las colisiones.

La laguna de Cucharas es parte de una red de humedales de vital importancia para numerosas aves migratorias y residentes, como las cigüeñas blancas y las garcillas bueyeras. La falta de medidas preventivas y la instalación de infraestructuras sin el correspondiente estudio de impacto ambiental pueden generar un daño significativo sobre estas especies. Los investigadores subrayan la necesidad de garantizar la conservación de la biodiversidad en este enclave, equilibrando las infraestructuras humanas con la protección de la fauna silvestre.