China ha llevado a cabo la instalación de su mayor plataforma eólica marina flotante de 16 MW, ubicada más de 70 kilómetros de la costa del mar del Sur. Este proyecto marca un hito tecnológico en la energía eólica offshore, permitiendo la explotación de aguas profundas con innovaciones en anclaje y transmisión eléctrica que garantizan su funcionamiento en condiciones extremas. Las plataformas flotantes, a diferencia de las torres fijas, pueden generar energía en zonas de mayor intensidad y constancia de viento, lo que potencia su producción energética.

Para enfrentar los retos de estabilidad en alta mar, esta nueva infraestructura utiliza cables de poliéster ultrarresistentes y un sistema de lastre activo que se ajusta automáticamente. Estas innovaciones aumentan la durabilidad y la eficiencia de la plataforma. Aunque Europa mantiene el liderazgo en eólica marina flotante, China está intensificando su apuesta en este sector estratégico, buscando reducir su dependencia de combustibles fósiles y competir a nivel global en energías renovables.