En junio, cazadores y gestores de cotos de España, Francia, Italia, Bulgaria, Portugal y Rumanía participarán en el primer censo científico simultáneo de la codorniz común. Esta iniciativa, conocida como 'European Quail Monitoring Days', busca mejorar la obtención de datos precisos sobre el estado de la especie a través de un método que supera las limitaciones de censos tradicionales. La metodología, diseñada por la Universidad de Barcelona, ha sido aplicada en el proyecto español Coturnix y permite un seguimiento más eficaz, considerando la naturaleza migratoria y los hábitos de la codorniz.
Los objetivos del censo incluyen la evaluación de la densidad de codornices simultáneamente en diferentes territorios y la expansión del método SEC a mayor escala en Europa. Dada la situación crítica de la codorniz, actualmente evaluada por la Comisión Europea, contar con datos fiables es esencial para la gestión cinegética y la conservación de esta especie. Los censos se llevarán a cabo bajo un protocolo estandarizado para asegurar la validez de los resultados y serán coordinados por organizaciones de caza junto con la Fundación Artemisan.