CCOO ha urgido un Pacto de Estado del Agua en España, enfatizando la necesidad de reformar los modelos de gestión actuales que enfrentan desafíos cada vez mayores debido a la crisis climática, que se manifiesta en sequías extremas e inundaciones. Estas condiciones provocan pérdidas económicas significativas y el sindicato sostiene que es fundamental adaptar la gestión del agua a un enfoque más sostenible que fomente tanto la reducción del consumo como el uso de recursos hídricos alternativos.

A pesar de que España es el cuarto productor mundial de agua desalada, los altos costos limitan su expansión. CCOO propone una integración de las plantas de desalación con fuentes de energía renovable para garantizar un suministro estable a largo plazo, así como la reutilización del agua. Además, subrayan la importancia de almacenar agua durante episodios de lluvias intensas para recargar acuíferos y mejorar la infraestructura hídrica, asegurando así el acceso equitativo a este recurso esencial.

El impacto potencial de fenómenos como la DANA en 2024 y las borrascas de 2026 podría ser alarmante, con pérdidas que se estiman en hasta 34.000 millones de euros. Por otro lado, la reciente reforma de la Directiva Marco del Agua en Europa ha suscitado preocupaciones entre expertos y organizaciones, indicando que podría debilitar la protección de los ecosistemas acuáticos y los controles ambientales, lo que se traduce en un riesgo adicional para la gestión del agua en el contexto actual. La comunidad científica advierte que cualquier revisión debe reforzar los objetivos de protección, en vez de flexibilizar las normativas que han sido efectivas hasta ahora.