En la Región del Biobío, Chile, el Proyecto Buena Cabra ha implementado un innovador sistema de pastoreo rotativo con un rebaño de 250 cabras para la prevención de incendios forestales. Desde su inicio en 2017, este enfoque ecológico ha permitido cubrir más de 600.000 metros cuadrados de bosque nativo y ha demostrado su eficacia al detener el avance de incendios devastadores como el megaincendio de Santa Ana en 2023. Las cabras, al alimentarse de pastos secos y maleza, transforman estas áreas de alto riesgo en cortafuegos verdes vivos.

El método consiste en planificar el terreno mediante cercas eléctricas móviles que mantienen al rebaño en áreas específicas, permitiendo un pastoreo intensivo. Este sistema no sólo reduce la vegetación combustible, sino que también mejora la calidad del suelo al fertilizarlo con sus deposiciones. De esta manera, se logra mantener la vegetación baja a lo largo del año, optimizando la prevención de incendios. El proyecto busca expandirse, buscando mayor apoyo público y privado para replicar este modelo en otras regiones afectadas por incendios en Chile.