La ciudad de Badajoz lidera un proyecto innovador con la inauguración de una depuradora capaz de producir biofertilizantes y bioenergía mediante una fotobiorrefinería única en el mundo. Esta instalación transforma el tratamiento tradicional de aguas residuales en una fuente de recursos sostenibles, alineándose con los objetivos de economía circular y sostenibilidad hídrica. Los fertilizantes generados son ricos en nutrientes esenciales para la agricultura, permitiendo así reducir la dependencia de productos químicos convencionales.
Además, la depuradora aprovecha la radiación solar de Extremadura, un factor clave que potencia la actividad biológica en el proceso de depuración. Este sistema no solo limpia el agua antes de devolverla al medio ambiente, sino que también reutiliza los residuos generados para producir energía, situando a Badajoz a la vanguardia europea en tratamiento avanzado de aguas. La colaboración entre el Ayuntamiento de Badajoz y Aqualia ha sido fundamental para el desarrollo de esta infraestructura, que representa un modelo de gestión sostenible y eficiente del agua que podría ser replicado en otras ciudades.