La NASA ha alertado sobre el impacto del calor y la humedad en la salud humana, señalando que hacia 2050 algunas regiones, entre las que se incluyen áreas de España, podrían volverse inhabitables. Este pronóstico se basa en la medición de la temperatura de bulbo húmedo, un indicador crítico que combina calor y humedad. Un aumento constante de esta métrica puede llevar a condiciones de estrés térmico y deshidratación, especialmente en poblaciones vulnerables.
El umbral teórico de 35 ºC de bulbo húmedo, donde el cuerpo humano no puede enfriarse adecuadamente, ya se ha registrado en diversas partes del mundo. La NASA destaca que el sur de Asia, el Golfo Pérsico y el entorno del mar Rojo son áreas de alto riesgo, con previsiones de que el este de China y Brasil también enfrentarán desafíos similares hacia 2070. Esto pone de relieve la necesidad urgente de implementar estrategias de adaptación, como la creación de espacios con sombra y la mejora del acceso a tecnología de refrigeración, preferiblemente a través de fuentes de energía renovables.
Asimismo, un reciente estudio revela que ya han ocurrido condiciones de calor no supervivibles en varias ciudades, incluida Sevilla, a temperaturas de bulbo húmedo inferiores a 35 ºC. Esto refleja la gravedad de la crisis climática actual y la importancia de adoptar medidas preventivas eficaces ante los fenómenos extremos que se están volviendo cada vez más comunes debido al aumento de la temperatura global.