La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) ha decidido eliminar las limitaciones en la extracción de agua en una zona clave del acuífero de Doñana, lo que ha desencadenado una reacción negativa por parte de WWF. Esta organización ecologista considera que dicha medida es prematura y puede acarrear serios problemas para la biodiversidad y el entorno agrícola del parque. Según WWF, las lluvias de los últimos años no son suficientes para compensar más de una década de sequía y sobreexplotación que ha venido deteriorando gravemente el acuífero.
WWF sostiene que la situación del acuífero está lejos de ser estable, advirtiendo que incluso con las precipitaciones recientes, diversos estudios indican que subsisten problemas estructurales significativos que afectan tanto a la biodiversidad como a la agricultura. En este contexto, WWF insiste en que la recuperación de las reservas subterráneas es un proceso lento y puede requerir muchas décadas. Además, la organización aboga por una gestión integral del acuífero, subrayando que las decisiones en un área impactan otras partes del sistema hídrico.
Ante la presión continuada sobre los recursos hídricos, incluyendo la presencia de cultivos ilegales, WWF reitera su solicitud de mantener las restricciones hasta que se implemente un control efectivo sobre la cantidad de agua que se extrae. Abogan por una estrategia de gestión que garantice la sostenibilidad del acuífero y, a su vez, la conservación de uno de los humedales más valiosos en Europa, vital para la biodiversidad y el equilibrio ecológico de la región.