Investigadores del Observatorio de la Torre Alta del Amazonas (ATTO) han descubierto vida microbiana en la niebla que flota a 325 metros de altitud en la Amazonía. Este fenómeno ocurre en una zona protegida cercana a Manaus, donde se han contabilizado hasta 98.000 células microbianas por mililitro de agua de niebla. Durante el estudio, se aislaron diversas especies de bacterias y hongos, lo que indica que la niebla actúa como un medio de transporte para microorganismos vivos que pueden contribuir al equilibrio del ecosistema forestal.
El estudio sugiere que la niebla, además de captar partículas, puede ayudar en la colonización de nuevas áreas por estos microorganismos, lo cual es esencial para la descomposición de materia orgánica y la salud del bosque. Sin embargo, los autores advierten que el cambio climático y la deforestación podrían reducir la formación de niebla, perjudicando así la dispersión de estos organismos fundamentales. Es crucial investigar más sobre la diversidad microbiana en este contexto para proteger tanto la biodiversidad como el microclima de la Amazonía. El artículo ha sido publicado en Communications Earth & Environment.