La Rioja se encuentra en una situación crítica que requiere un pacto urgente para prevenir incendios forestales y frenar la despoblación rural. Según Ecologistas en Acción, el riesgo de incendios ha aumentado debido a factores estructurales acumulados, como el abandono del medio rural y la acumulación de biomasa, creando un entorno propenso a grandes incendios. Es esencial implementar una estrategia integral que combine políticas forestales, agrarias y de desarrollo rural para mitigar estos riesgos.
La falta de acción ha derivado en un enfoque reactivo de la gestión de incendios, donde más del 70% de los recursos se destinan a la extinción en lugar de a la prevención. Las intervenciones proactivas, como la creación de cortafuegos y la gestión sostenible de los bosques, son cruciales para reducir la carga de combustible y limitar la propagación del fuego. Además, el pastoreo extensivo puede contribuir significativamente a reducir la biomasa y, por ende, el riesgo de incendio, al tiempo que fomenta el desarrollo económico y social en el medio rural.
En un contexto donde el cambio climático intensifica la frecuencia y gravedad de los incendios, es urgente actuar. La planificación urbanística y la gestión municipal son aspectos que deben integrarse en un modelo más amplio de prevención. Sin un esfuerzo conjunto que incluya a todos los actores implicados, los impactos ambientales, económicos y sociales seguirán agravándose.