Cada vez más veterinarios, liderados por el doctor Carlos Gutiérrez, están advirtiendo sobre los peligros de permitir que los gatos salgan al exterior sin supervisión. Se ha demostrado que un gato que vive en casa tiene una esperanza de vida de alrededor de 15 años, mientras que aquellos que deambulan al aire libre suelen vivir solo unos 7 años, debido a riesgos como accidentes de tráfico, peleas con otros animales y exposición a enfermedades. Se ha observado que los gatos con acceso al exterior tienen 2,77 veces más probabilidades de infectarse por parásitos, lo que representa un riesgo tanto para su salud como para el medio ambiente.
Este comportamiento impacta negativamente en la fauna local, dado que los gatos son depredadores naturales que afectan especialmente a ecosistemas vulnerables, como los de la Red Natura 2000. La adecuada gestión de las colonias felinas, a través de prácticas de captura, esterilización y retorno (CER), es esencial para proteger la biodiversidad y, simultáneamente, garantizar el bienestar de estos animales. Los veterinarios sugieren también que los dueños enriquezcan el entorno doméstico de sus gatos y consideren paseos controlados con arnés, buscando un equilibrio entre la salud de las mascotas y la preservación del ecosistema natural.