En la Isla de la Cartuja de Sevilla se ubica un cactus cardón de 1.500 años, una pieza única y vital para la biodiversidad, que se ha convertido en un símbolo cultural. Sin embargo, su estado se ve comprometido por la urbanización del entorno, lo que ha reducido su espacio verde y expuesto sus raíces al hormigón. La Asociación de Defensa del Patrimonio de Andalucía (Adepa) destaca que es urgente ampliar el espacio verde, eliminar el hormigón circundante y mejorar su mantenimiento para frenar su deterioro.

Este cactus, que llegó desde México para la Expo‘92 y pesa 18 toneladas, ha sufrido no solo por el cambio ambiental, sino también por actos de vandalismo. Adepa propone la instalación de una valla protectora y un cartel informativo que explique su historia y su importancia ecológica. A lo largo de su existencia, ha enfrentado una serie de desafíos, incluyendo la falta de cuidados y daños estructurales, que han elevado la urgencia de su protección. Su situación actual resalta la necesidad de una atención inmediata para salvaguardar un patrimonio natural que refleja la cooperación internacional y la historia de estos símbolos vivos en entornos urbanos.