Basil, un zorro rojo, se convirtió en protagonista tras ser hallado en un carguero que cruzaba el Atlántico rumbo a Estados Unidos. Sorprendentemente, el animal logró sobrevivir oculto en el barco desde Southampton durante semanas, sin que la tripulación detectara su presencia. Al llegar a su destino, fue rescatado y llevado al zoológico de El Bronx, donde su recuperación resultó mejor de lo esperado, a pesar de haber sido diagnosticado con dirofilariosis, una enfermedad parasitaria poco común en EE.UU.
Los veterinarios atribuyen su notable resistencia a la extraordinaria capacidad de adaptación que caracteriza a la especie. Este episodio no solo evidencia la habilidad de supervivencia del zorro rojo, sino que también resalta los riesgos asociados al transporte internacional de mercancías, así como la necesidad de fortalecer los protocolos para la detección de fauna salvaje en las rutas marítimas, un tema que ha cobrado relevancia tras la viralización de esta historia en redes sociales.