Tener plantas en casa no solo contribuye a embellecer el espacio, sino que también puede ayudar a mejorar la calidad del aire. Tres especies se destacan por su necesidad de cuidados mínimos y su capacidad para crecer en agua, convirtiéndose en opciones ideales para quienes buscan incorporar plantas en su hogar sin complicaciones.
El filodendro es conocido por su adaptabilidad y facilidad para enraizar en agua. Es crucial mantener los nudos del tallo sumergidos y colocarlo en un lugar con luz indirecta. Por otro lado, la cinta, que también se reproduce fácilmente mediante hijuelos, requiere nutrientes a largo plazo, soportando solo un tiempo limitado en agua. Finalmente, el coleo, con sus hojas coloridas, necesita un monitoreo constante del agua para evitar bacterias y olores.
No obstante, aunque las plantas pueden aportar un entorno más acogedor, su capacidad real para purificar el aire en espacios ventilados es limitada. La ciencia muestra que, aunque es posible que las plantas reduzcan compuestos orgánicos volátiles en entornos controlados, su efectividad en una vivienda convencional es muy baja en comparación con los beneficios de una buena ventilación.