Investigadores del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua (IDAEA-CSIC) y del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) han documentado que los bosques mediterráneos emiten tolueno durante períodos de calor extremo y sequía. Este hallazgo, publicado en la revista Environmental Science: Atmospheres, se basa en datos recogidos entre 2021 y 2023 en el Parque Natural del Montseny, Barcelona, coincidiendo con una de las sequías más severas en Cataluña en décadas.

Los científicos notaron un aumento significativo en los niveles de tolueno, especialmente dos días después de las olas de calor, presentando picos matutinos que sugieren una respuesta biológica de los árboles al estrés climático. Esta emisión de tolueno es preocupante, ya que al combinarse con los óxidos de nitrógeno derivados del tráfico, puede facilitar la formación de ozono troposférico, un contaminante que repercute en la salud humana y contribuye al calentamiento global. Por lo tanto, los investigadores advierten sobre la necesidad de incluir este compuesto en la regulación de la calidad del aire y su uso potencial como indicador de la salud de los bosques mediterráneos en el contexto del cambio climático.