Un nuevo estudio ha sorprendido a expertos al prever que la última planta en la Tierra podría no desaparecer en millones de años como se había estimado anteriormente. Según el análisis realizado por Jacob Haqq-Misra y Eric Wolf, las plantas podrían perdurar durante hasta 1.900 millones de años, dependiendo de factores como la radiación solar y el dióxido de carbono.
Este trabajo utilizó un modelo climático tridimensional que considera cómo variarán el clima y la atmósfera en el futuro. A medida que el Sol se vuelve más brillante, la temperatura aumentará, lo que, en un horizonte de 1.680 a 1.870 millones de años, hará que condiciones sean desfavorables para la mayoría de las especies vegetales. Las plantas que utilicen el ciclo C4 podrían tener más probabilidades de adaptarse, mientras que algunas acuáticas podrían sobrevivir en condiciones críticas usando bicarbonato.
Los autores también señalan que, aunque la desaparición de las plantas sería devastadora para los ecosistemas, no implicaría el fin absoluto de la vida en la Tierra, ya que microorganismos podrían continuar prosperando en entornos subterráneos. Este estudio aporta no solo a la comprensión del futuro de nuestro planeta, sino que también tiene implicaciones para la búsqueda de vida en otros mundos, sugiriendo que la habitabilidad es un concepto dinámico y en constante cambio.