La reciente tala en la ribera del río Severies ha suscitado la preocupación por la conservación de los espacios naturales urbanos en Asturias. La Coordinadora Ecoloxista d’Asturies ha denunciado la eliminación de árboles en Posada de Llanera, una acción que afecta una zona protegida y que ya había sido motivo de sanción para el Ayuntamiento por prácticas similares. Según los ecologistas, la desaparición de estos árboles no solo amenaza la biodiversidad local, sino que también incrementa los problemas asociados al cambio climático y a la calidad del aire.
Los bosques de ribera son cruciales para regular el clima y mantener la biodiversidad. Cada árbol maduro contribuye a absorber hasta 150 kilogramos de CO₂ anuales y actúa como un filtro natural contra la contaminación. La Coordinadora ha enfatizado que la movilización ciudadana es vital para proteger estos ecosistemas y conservar la calidad de vida de los habitantes de Llanera. La situación actual reitera la necesidad de un equilibrio entre el desarrollo urbano y la preservación ambiental, destacando la urgencia de intervenciones administrativas para evitar daños adicionales en esta importante área natural.