La organización ecologista Greenpeace ha destacado la alarmante escasez de refugios climáticos en España, mencionando que únicamente 19 de las 52 capitales tienen adaptaciones para salvaguardar a la población del calor extremo. Este fenómeno es más inquietante tras el cálido mes de junio de este año, que fue el segundo más caluroso desde que se tienen registros, con un incremento de temperaturas de 3,2 °C por encima de lo habitual. Este aumento ha llevado a más de 1.000 muertes directamente vinculadas a las altas temperaturas, según el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria.

A pesar de las evidencias sobre los riesgos para la salud, muchas localidades, sobre todo en el norte de España, como Oviedo y Santander, carecen de refugios climáticos. Comunidades como Andalucía, Castilla-La Mancha y Extremadura presentan notorias deficiencias en este aspecto, mientras que Cataluña destaca por contar con una red extensa de refugios, incluyendo los innovadores 'microrrefugios' en comercios y patios escolares. Sin embargo, en lugares como Madrid y Logroño, algunos espacios designados como refugios no cumplen con los criterios de accesibilidad y no son gratuitos, lo que limita su efectividad.

Elvira Jiménez, responsable de adaptación al cambio climático de Greenpeace, advierte que esta falta de refugios no solo representa un riesgo grave para la salud pública, sino que también evidencia una inadecuada respuesta institucional ante un problema creciente. Según ella, simplemente colocar un cartel que indique la existencia de un refugio no asegura la protección necesaria, ya que muchos de estos espacios tienen restricciones operativas, como horarios que no se alinean con las olas de calor. Así, Greenpeace insta a priorizar la adaptación al cambio climático y a implementar políticas que garanticen el acceso a lugares seguros en situaciones de crisis térmica. Además, la organización reclama velocidad en la transición hacia un modelo energético completamente renovable y solicita que se judicialicen a las industrias fósiles por su impacto en el clima.