La Conferencia de Santa Marta ha reunido a 56 países para abordar el abandono global de los combustibles fósiles, destacando la importancia de la cooperación internacional en la acción climática. El encuentro ha enfatizado la necesidad de transformar los compromisos en medidas concretas, promoviendo reformas económicas y nuevas hojas de ruta para la transición energética.Nuevas herramientas, como un Panel Científico para la Transición Energética Global, se han creado para proporcionar recomendaciones hasta 2035, con el fin de guiar políticas públicas que incentivarán la descarbonización de la economía mundial.
Este proceso, dirigido hacia una transición justa e inclusiva, incorpora las voces de comunidades locales, pueblos indígenas y jóvenes, asegurando que el impacto social sea considerado. Las conclusiones de la conferencia apuntan a un cambio de paradigma en la política energética, alejándose de una dependencia de combustibles fósiles y estableciendo un modelo que prioriza la sostenibilidad. En 2027, se celebrará una segunda conferencia para continuar con este impulso hacia la cooperación internacional en el ámbito energético.