En Maranchón, Guadalajara, se ha proyectado la construcción de cinco granjas avícolas que amenaza seriamente la supervivencia de la alondra ricotí (Chersophilus duponti), un ave esteparia catalogada en peligro de extinción. La Plataforma para la defensa del Valle y Hoces del Mesa ha alertado que este proyecto va en contra de los principios del futuro Plan de recuperación de la alondra ricotí de Castilla-La Mancha, actualmente en proceso de formalización.

La ubicación de estas granjas en una Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) hace que las implicaciones ecológicas sean aún más críticas. La alondra ricotí ha sufrido un drástico declive poblacional en las últimas décadas, pasando de cerca de 3.300 machos territoriales en 2004 a menos de 2.300 en 2022. Su hábitat se ha visto comprometido por la transformación de terrenos en cultivos intensivos y la instalación de infraestructuras que fragmentan sus áreas de reproducción. Según estudios, sin acciones inmediatas, la probabilidad de extinción de la alondra ricotí en los próximos 20 años podría ser de entre el 84 % y el 90 %.

Las medidas de conservación como programas de restauración y pastoreo controlado están siendo implementadas, pero la efectividad de estas iniciativas depende de una planificación territorial coherente. Permitir que avancen proyectos de macrogranjas en áreas de conservación socava los esfuerzos de protección. La situación es más apremiante debido al cambio climático, que intensifica la vulnerabilidad de esta especie, ya que fenómenos meteorológicos extremos afectan negativamente su hábitat y su capacidad de adaptación. En este contexto, equilibrar el desarrollo económico y la conservación del medio ambiente se vuelve esencial para garantizar la sobrevivencia de la alondra ricotí.