La Ley de Grandes Simios ha entrado en el Congreso con una propuesta alternativa promovida por Podemos y Alianza Verde, que busca erradicar la cautividad de chimpancés, gorilas, bonobos y orangutanes en España. Esta normativa busca situar a España entre los países europeos más avanzados en protección animal, reconociendo la complejidad cognitiva y emocional de estas especies y proponiendo restricciones más estrictas sobre su cría, traslados y experimentación.

Una de las medidas más significativas de la nueva ley es la prohibición total de la cría en cautividad de grandes simios, con el objetivo de poner fin a su explotación en zoos y otros espacios comerciales. Organizaciones como Proyecto Gran Simio y Fundación Animal Guardians argumentan que estas especies no deben considerarse solo recursos biológicos y exigen el reconocimiento de sus derechos como individuos. Este enfoque contrasta con el borrador del Gobierno, que mantiene un modelo más conservacionista y, según critican las organizaciones, insuficiente para garantizar la protección efectiva de estos animales.

El avance de la Ley de Grandes Simios vuelve a abrir un debate crucial sobre los derechos animales, reconociendo que los grandes simios poseen habilidades avanzadas que justifican un estatus legal especial. El futuro legislativo dependerá de las negociaciones parlamentarias, dada la presión social para redefinir la relación entre humanos y animales dentro del marco legal actual.