El partido animalista PACMA ha manifestado su oposición al traslado de orcas y delfines desde el parque francés Marineland Antibes hacia diversas instalaciones en España, específicamente en Tenerife, Valencia y Málaga. Según la organización, este movimiento perpetúa las condiciones de cautividad, las cuales son cuestionadas por expertos en bienestar animal y conservación marina. PACMA reclama una reflexión profunda sobre el bienestar de estos cetáceos, proponiendo la creación de santuarios marinos en lugar de parques de exhibición.
Este debate cobra relevancia a medida que se buscan soluciones a la situación de los cetáceos afectados, como las orcas Wikie y Keijo. La formación llama a congelar de inmediato los permisos para el traslado, basando sus argumentos en un informe científico que desaconseja el movimiento de estos animales. La presión social y la sensibilidad creciente hacia el bienestar animal han llevado a una revaluación de las prácticas actuales de cautividad en Europa.
PACMA aboga por un cambio hacia modelos más respetuosos con el comportamiento natural de los cetáceos, inspirándose en iniciativas desarrolladas en el Mediterráneo que han demostrado ser efectivas en la conservación y bienestar de estos animales. La situación actual no solo plantea interrogantes sobre el futuro de las orcas y delfines, sino que también refleja un cambio en la percepción social sobre la gestión de especies en cautiverio en Europa.