Nuria Ibáñez, cineasta española, ha llevado a la pantalla el tráfico de totoaba, conocido como "la cocaína del mar", en su nueva película titulada 'El Guardián'. Esta cinta, ambientada en la Bahía de los Ángeles en México, ilustra cómo la pesca ilegal de esta especie en peligro de extinción amenaza no solo a la totoaba, sino también a otros organismos del ecosistema marino, como la vaquita marina. La película sigue la historia de un trabajador que, tras ser deportado de Estados Unidos, denuncia esta actividad ilegal, enfrentándose a graves repercussions.

El negocio de la totoaba, cuyo kilo de vejiga natatoria ha visto su precio aumentar de 8.000 a 20.000 dólares en tres años, resalta una problemática vinculada con la pobreza, la explotación de recursos y la falta de regulación en la zona. Aunque la película no fue concebida con un mensaje ecologista, su relato se enriquece por las visibilidad que ONGs como Sea Shepherd han dado a estos temas. A través de su narrativa, Ibáñez también busca desmantelar la fachada idílica de los paisajes naturales, revelando las tensiones entre pesca deportiva y tradicional, así como los riesgos asociados a ello.