El Jardín Botánico Canario ha implementado un programa científico destinado a la recuperación de especies vegetales en peligro de extinción en Gran Canaria. Mediante un enfoque que combina la investigación genética, conservación y restauración ambiental, esta iniciativa busca evitar la desaparición irreversible de varias plantas únicas de la isla. Se han reintroducido cientos de ejemplares cultivados en espacios protegidos, mejorando las perspectivas de supervivencia de diversas especies endémicas.

Entre las especies más amenazadas destacan la salviablanca de Amagro, cuya población silvestre se había reducido a solo cinco ejemplares, y la magarza de Guayedra, que se encuentra en zonas de difícil acceso. Gracias al esfuerzo del Jardín Botánico, se han logrado multiplicar estas plantas y reforzar su presencia en el medio natural. El trabajo también incluye el uso de cercados para protegerlas de amenazas como el ganado salvaje.

Recientemente, el Gobierno de Canarias ha aprobado nuevos planes y herramientas de recuperación centrados en especies vulnerables. La colaboración institucional entre diversas entidades ha permitido movilizar recursos y expertise en la conservación de la rica biodiversidad de Gran Canaria, fortaleciendo así las posibilidades de estos ecosistemas únicos para las generaciones futuras.