PP y VOX han acordado priorizar la continuidad de la central nuclear de Almaraz y restringir el desarrollo de macroparques fotovoltaicos y eólicos en suelos de uso tradicional en Extremadura. Este pacto establece medidas que incluyen la reducción del 30% de la ecotasa autonómica, destinada a apoyar el desarrollo socioeconómico en el área de Almaraz. El acuerdo también se presenta como una estrategia para proteger al sector primario frente a regulaciones impuestas por la Agenda 2030 y el Pacto Verde Europeo, impidiendo el desarrollo de energías renovables que podrían afectar a la agricultura y el patrimonio natural de la región.

Además, el ministro de Industria y Turismo ha expresado que limitar las energías limpias, como se plantea en algunos acuerdos en otras regiones, compromete la llegada de inversiones clave para la reindustrialización. La dependencia de la energía sostenible se ha convertido en un factor crucial para atraer industrias modernas, como la gigafactoría de Stellantis. El desarrollo de energías renovables no solo es vital para la transición energética, sino que se considera un motor de empleo y un pilar para la economía futura, apuntando a la necesidad de alinear las políticas energéticas con los objetivos industriales y de sostenibilidad.