Un equipo de investigadores del ITACyL y la Universidad de León ha desarrollado un proceso optimizado para convertir los posos de café en biobutanol, un biocombustible avanzado que se presenta como una alternativa viable a los combustibles fósiles. La investigación muestra una mejora en la eficiencia del proceso de producción, logrando liberar más del 90% de los azúcares fermentables, lo que maximiza el rendimiento y reduce considerablemente los costes de producción.

Este avance destaca por la detoxificación del material, eliminando compuestos tóxicos y facilitando el uso de cepas bacterianas más eficientes, como la Clostridium saccharoperbutylacetonicum. Al reducir hasta un 50% los costes de fermentación, se abre la puerta a la industrialización de esta tecnología. Así, el biobutanol no solo ofrece una respuesta a la problemática de residuos en el sector agroalimentario, sino que también se alinea con las políticas europeas de descarbonización y economía circular, contribuyendo a un futuro energético más sostenible.