La introducción de 23 autobuses eléctricos en Palma representa un cambio significativo en la movilidad sostenible de Baleares. Este esfuerzo de la Empresa Municipal de Transporte (EMT) busca reemplazar parte de una flota ya envejecida, además de darle un impulso a una estrategia más ambiciosa que incluye la incorporación de hasta 113 autobuses eléctricos. La inversión total en este proyecto supera los 98 millones de euros y cuenta con apoyo de fondos europeos.

El fortalecimiento de la infraestructura de recarga es crucial para el éxito de esta transformación. La EMT ha previsto la instalación de 40 puntos de recarga en talleres municipales, lo que facilitará el funcionamiento diario de la nueva flota. Además, se contempla la creación del centro ECO-EMT, que contará con sistemas fotovoltaicos y un total de 108 cargadores, consolidando a Palma como una de las ciudades más avanzadas en cuanto a electrificación del transporte público.

Palma aspira a consolidar un modelo de movilidad urbana con cero emisiones y a reducir la dependencia del vehículo privado, complementando la electrificación con la ampliación de su red de metro y mejoras en la conectividad en toda la isla. Esta transformación es vista como un paso esencial para afrontar desafíos climáticos y energéticos en el siglo XXI.