El Partido Animalista Pacma ha manifestado su rechazo a las condiciones en las que operan los coches de caballos en Sevilla, alegando que estas son incompatibles con el bienestar animal. Según el informe publicado, los caballos enfrentan jornadas de hasta 13 horas en temperaturas extremas, lo que provoca un alto riesgo de agotamiento y lesiones. En respuesta, Pacma aboga por la sustitución de estos vehículos por calesas eléctricas, eliminando así el uso de animales y promoviendo un modelo turístico más sostenible.
Además, se destaca que la creciente presión social contra los coches de caballos se suma a la necesidad de revaluar el modelo urbano turístico de Sevilla. A diferencia de otras ciudades españolas y europeas que han optado por alternativas sin maltrato animal, Sevilla y Córdoba permanecen como las pocas que aún mantienen estos servicios. La propuesta de calesas eléctricas no solo busca mejorar las condiciones para los caballos, sino que también se presenta como una opción viable para mejorar la imagen de la ciudad y adaptarla a las tendencias de turismo sostenible, alineándose con las expectativas de los visitantes modernos que valoran la ética y la sostenibilidad en sus experiencias.