La Junta de Castilla y León ha puesto en marcha una nueva convocatoria de ayudas para la creación de empresas, dotada inicialmente con 6,6 millones de euros, que puede ampliarse hasta los 10 millones. Estas ayudas están diseñadas para financiar proyectos empresariales promovidos por autónomos y pymes, priorizando aquellos localizados en zonas que sufrieron incendios forestales en 2025. Las subvenciones pueden alcanzar hasta el 75% de la inversión, incentivando el autoempleo y la creación de empleo en áreas rurales.
El programa busca reducir las barreras financieras que enfrentan los emprendedores y financiar inversiones de entre 10,000 y 150,000 euros, incluyendo tecnología, equipamiento y gastos necesarios para iniciar la actividad económica. Además, se priorizarán sectores estratégicos como la industria, la construcción y los servicios informáticos, promoviendo siempre iniciativas que fomenten la sostenibilidad y el empleo entre colectivos con dificultades de inserción laboral.
Asimismo, se contempla un aumento en la subvención base de un 35% en determinadas condiciones, incluyendo proyectos que incorporen medidas de protección medioambiental. Esta estrategia tiene como objetivo reactivar la economía de los municipios afectados por los incendios y apoyar el tejido productivo en zonas rurales, contribuyendo así a mitigar desafíos como la despoblación, el envejecimiento y la adaptación al cambio climático.