En Andalucía, se ha desarrollado un sistema de inteligencia artificial denominado Predifire, diseñado para detectar incendios forestales en sus fases iniciales y evitar su propagación. Este sistema opera mediante una red de sensores que monitorizan variables como humo, temperatura y condiciones ambientales, permitiendo identificar conatos en cuestión de segundos. Una vez detectados, se generan alertas automáticas y se despliegan drones para evaluar la situación sobre el terreno, una combinación de tecnologías que mejora significativamente la reacción frente a incendios en comparación con sistemas de vigilancia tradicionales.
La capacidad de Predifire para no solo detectar el fuego sino también anticipar riesgos vinculados al estrés hídrico de la vegetación, marca un avance en la estrategia de gestión de incendios. Este cambio de enfoque hacia la prevención es especialmente relevante dado el aumento de incendios forestales relacionado con el cambio climático. El desarrollo del sistema es fruto de una colaboración entre Somnum Technologies, Automatismos ITEA y la Universidad de Córdoba, con el respaldo de la Junta de Andalucía. Esta colaboración resalta la importancia de alianzas entre el sector público y privado en la lucha contra el fuego.
En paralelo, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) ha reforzado la coordinación frente a incendios forestales mediante un simulacro en la Sierra de Gata, que involucró a cerca de 240 efectivos de varias administraciones. Esta acción, parte del Programa Nacional de Preparación en Incendios Forestales, tiene como objetivo mejorar la respuesta ante emergencias que atraviesan varias comunidades autónomas. Ejercicios como este son esenciales para establecer una estrategia de respuesta integrada y efectiva, crucial en un contexto donde los incendios están aumentando en frecuencia e intensidad debido al cambio climático.
La integración de recursos y la evolución de sistemas de mando son esenciales para optimizar la extinción de fuegos y garantizar una respuesta operativa eficaz. La evaluación continua de estos simulacros permitirá identificar áreas de mejora y adaptar los protocolos de actuación, aumentando así la capacidad de respuesta ante los incendios que afectan a los montes españoles.