A partir del 19 de junio de 2026, en Michigan se prohibirá la venta de seis plantas consideradas invasoras, que representan un riesgo para los ecosistemas locales. Esta decisión, tomada por la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural, incluye el jacinto de agua y la lechuga de agua, que serán prohibidas, mientras que otras cuatro especies, entre ellas el agracejo japonés y el peral de Callery, estarán restringidas desde el 1 de enero de 2028.
La prohibición responde a la preocupación por el impacto que estas plantas pueden tener en la biodiversidad local y la salud pública. El agracejo japonés, por ejemplo, no solo desplaza especies autóctonas, sino que también puede crear condiciones favorables para la propagación de garrapatas que transmiten la enfermedad de Lyme. Las plantas acuáticas, como el jacinto de agua, pueden formar colonias densas que reducen el oxígeno en el agua, afectando la vida acuática. La regulación busca evitar que decisiones de jardinería se conviertan en futuros gastos públicos para la restauración ecológica.
La implementación de esta orden ha recibido un apoyo significativo de la comunidad, con más del 90% de los comentarios favorables en un proceso de consulta pública. Aunque las plantas ya establecidas en propiedades no serán objeto de sanción, se advierte sobre la importancia de retirarlas adecuadamente y optar por alternativas nativas. Esta normativa de Michigan puede servir como ejemplo para otras regiones, incluyendo países como España, donde la gestión de especies invasoras también es un desafío importante.