Anualmente, más de 100 especies de aves utilizan la península ibérica como corredor migratorio hacia el norte de África. Investigadores de SEO/BirdLife han señalado que estos desplazamientos están siendo cada vez más comprometidos por el cambio climático, la degradación de los hábitats y la presión humana. Factores como la contaminación lumínica y el aumento de las temperaturas globales están modificando las rutas migratorias tradicionales de estas especies, lo que pone en riesgo su supervivencia.

Particularmente, la cigüeña blanca ha cambiado su comportamiento, prefiriendo invernar en España debido a los inviernos más cálidos. Además, la iluminación artificial en las ciudades se convierte en una trampa mortal para las aves nocturnas, contribuyendo a una alta mortalidad. Para proteger a las aves migratorias, SEO/BirdLife subraya la importancia de conservar corredores ecológicos y espacios naturales, además de reducir la contaminación lumínica.

La situación es crítica para algunas especies como el carricerín cejudo, catalogado como vulnerable por la UICN. La protección de sus áreas de alimentación y descanso es esencial para garantizar su supervivencia y evitar pérdidas adicionales en la biodiversidad.