Marruecos ha iniciado una estrategia innovadora para hacer frente a la sequía mediante la instalación de paneles solares flotantes en la superficie de sus embalses. Este enfoque buscará mitigar los efectos adversos de las olas de calor y las sequías prolongadas, al mismo tiempo que optimiza la disponibilidad de agua dulce. La iniciativa más destacada se está llevando a cabo en el embalse de Oued Rmel, donde se colocarán más de 22.000 paneles fotovoltaicos que generarán 13 megavatios de energía limpia para el puerto cercano.
Se estima que esta implementación reducirá la evaporación del embalse en un 30%, lo que resulta crucial dado que el país pierde alrededor de 909 millones de metros cúbicos de agua anualmente por la acción del sol. Este enfoque de ingeniería es complementado por la instalación de barreras forestales en las orillas, que proporcionarán sombra adicional y mejorarán la eficiencia de los paneles, consolidando este sistema como una parte clave de la transición energética en la región.